Al inicio y más allá

septiembre 29, 2010

Confesión de un día septembriano


Acá es donde se hecha un vistazo al esqueleto,






mientras corre por mi venas el apetito de invierno,
con puertas y ventanas danzando alrededor del sol.
Entonces ella grita -!ah!
Entonces ya empiezo a recordar otra vez, 21 vueltas con mi boca abajo de mi almohada, y sin respuesta.
Acá es donde se pierden las emociones, criterios y amores,
junto con el amanecer de tu rostro en la escalera.
Ojalá pudiera ver mas de lo que recuerdo, hasta entonces solo puedo apuñalar mis palabras.
¿Pero como?, ¿Porque? y esas cosas, muchas latas de bebida, 
muchas dosis de lo que sea, pero por sobre todas las cosas arrepentido por dejar todo al viento, que, con muchas agallas, derriba mis pensamientos y los oculta en el mar, sin sirenas, ni barcos, solamente a la deriva del naufragio.






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